El Peliculón del año

El GPS que me compré funciona de puta madre, o por lo menos así me lo parece. No es que tenga mucho que ver con el título del post, pero da igual. Es mi blog.

Ahora sí, metiéndonos en el tema, acabo de llegar del cine.

¿Cómo? ¿Los fuegos artificiales? Ahora puedo decir que, después de haber visto el peliculón que he visto, los fuegos artificiales se pueden ir a tomar por el culo. Porque he visto el peliculón que me ha devuelto la fé en el Gran Maestro Robert Rodríguez. ¿SharkBoy y LavaGirl? Vamos, no me jodáis y seguid leyendo...

La Película era ni más ni menos que...

Sin City

Robert Rodríguez ha resurgido de sus cenizas con ganas de darnos caña. Y vaya si lo ha conseguido. La Película no tiene desperdicio de principio a fin: planos que parece que han sido sacados directamente del cómic, actores que están que se salen, historias perfectamente contadas, ritmo muy bien marcado, secuencias espectaculares... joder, lo hemos flipado en la sala. Cada fotograma de la peli era para saborearlo con la vista. Incluso me ha hecho gracia ver cómo algunas parejas de niñatos se salían de la sala. Si es que les sacas de los típicos pestiños veraniegos quema-taquillas y pierden el norte. Que se vayan a ver Los Cuatro Fantásticos, no te jode...

Fijáos cómo será que hasta Mickey Rourke queda de puta madre en la peli.

Coño, hasta Elijah Wood queda de puta madre, si es que se lo ha currao el Rodríguez. Está hasta más guapa Sin City que Kill Bill. Y es que cuando se juntan los dos "hermanos" (porque Tarantino también ha colaborado un poquillo) no veas lo que puede salir de ahí. Y si no, echadle un ojo a Abierto Hasta El Amanecer, que lo váis a flipar. Eso sí, Sin City se come a Abierto Hasta El Amanecer con papas, café, copa y puro si hace falta.

Ni que decir tiene que desde ahora se le perdonan los Spy Kids, la de SharkBoy y LavaGirl e incluso El Mejicano.

En fin, que después de mucho tiempo sin ver una peli realmente buena en el cine (desde Kill Bill, diría yo), por fin he salido más que satisfecho de la sala. Sencillamente sublime.

Bienvenido otra vez, Maestro Rodríguez. Espero que se quede mucho tiempo con nosotros.

Trackback URL for this post:

http://www.dohkonet.es/trackback/14